viernes, 9 de junio de 2017

Gracias! Madre

María es... amor,... dulzura,... perdón,... alegría,... amiga y Madre.
Ella es la más hermosa de las mujeres.
La más tierna y atenta Madre que resguarda a sus hijos dentro de su corazón maternal,...
Ese corazón perfecto de amor,... lleno de gracia y luz.

Ama a su Hijo y desea que se haga su voluntad. Ésto siempre es lo mejor para nosotros...
Lo que conviene a nuestra salvación, aunque no lo entendamos siempre.

Gracias Madre por tu sí.
Gracias por amarnos y cuidarnos a cada instante.
Especialmente gracias por atender siempre nuestras plegarias.
Nuestras súplicas jamás quedan desoídas ante ti, Madre querida.



miércoles, 5 de abril de 2017

No estoy Yo aquí, que soy tu Madre?

Gracias Madre por tanto amor.
Por buscar la manera de acercarte a nosotros.
Por cuidar al Verbo encarnado.

¡Cuánta habrá sido tu dicha al darlo al mundo!
Al abrazarlo, al amamantarlo...
Al sostenerlo entre tus brazos respirando su mismo aire.

Madre. María, ...
Madre del Nazareno.
Nos encomendamos a ti para que bajo tu amparo podamos caminar en esta tierra peregrina.
Donde nada somos y nada tenemos más que la misericordia de tu Hijo, que todo lo dispone para nuestro bien.

... María,... Mamá...
Te amo como mi pobre corazón mortal puede amar.
Pero ésto para ti es un bálsamo...

Gracias Mamita...
Gracias por alumbrar a Jesús: La Luz del mundo.



jueves, 23 de marzo de 2017

María, nuestra dulce Madre

La Madre de Jesús, María, reconocida en esta Tierra como la Madre del Salvador, la Inmaculada Concepción, la Reina de la Paz,... es pieza fundamental en la conversión de las almas.

Ella, como la más dulce y amorosa de las madres, pide constantemente a su Hijo por toda la humanidad. Su inmenso amor la ha llevado a aparecerse entre nosotros para dejarnos mensajes de paz, de caridad, para enseñarnos el camino que conduce indefectiblemente a la morada eterna.

Ha sido Ella quien me ha concedido, en más de una ocasión, favores y milagros de Jesús.
Es por eso, que en mi humilde posición y habiendo sido testigo fiel de su presencia permanente entre nosotros sus hijos, y su interés claro y preciso de querer ayudarnos, estando atenta a nuestros clamores, les invito a conocerla.

Todo lo que pidan a la Reina del Cielo, María, les será concedido si es para la salvación de sus almas y la mayor gloria de su Hijo.
En pocas palabras, todo lo bueno, sea la conversión de un hijo, el alejamiento del mal, la conversión de un esposo, amigo, la indisolubilidad de un matrimonio, la fidelidad a la Iglesia, María,... la Inmaculada Concepción, Aquella que llevó en su vientre al Salvador del mundo: Jesucristo, atenderá dichosa la petición y la presentará ante Él como en Caná. Donde luego les dirá entonces: hagan lo que Él les diga. Y Jesús dispondrá y ordenará todo para el cumplimiento de aquel milagro de amor que Su Madre, la Esclava del Señor, le solicita.

No dejes de buscarla...
Su dulzura, su luz y ternura, serán inolvidables una vez que la descubras.





sábado, 31 de diciembre de 2016

Gracias por este año que termina

El Niño Dios nació en Belén un 25 de diciembre.
Hace poco celebramos su cumpleaños.
Hoy que termina el 2016, hagamos memoria de cuánto Dios estuvo en nuestras vidas este año.
¿Cuánto le hablé? Las veces que lo reconocí.
¿Cuánto estuvo Él presente para mí a lo largo de este 2016?...

Y luego meditemos en lo mucho que queremos que esté en el 2017.
¿Cuánto de Dios queremos en nuestras vidas el próximo año?

¿Somos capaces de reconocer sus bendiciones en nosotros?
¿Su presencia en nuestras vidas? ¿En la de nuestros seres queridos?...

Él lo rodea todo. Todo lo cubre y sostiene.

Has, Señor, que nuestros corazones descansen única y perfectamente en Ti.

Gracias por el 2016.
Encomendamos a tu infinita Misericordia y Amor el 2017.






miércoles, 21 de diciembre de 2016

¡Ya viene!

Madre, la espera se va acabando.
Día tras día amaste en tu seno al Salvador del mundo.
Desde aquel lejano tiempo en que Gabriel te saludaba gozoso.

Oh, María! Llena de gracia!
Qué pueden explicar nuestras pobres palabras humanas de aquel encuentro maravilloso?...
Qué pueden decir ahora de los meses en que viste y sentiste crecer a Jesús en tu vientre?

¡Bendito el que viene en nombre del Señor!

El Señor de los siglos. El Alfa y la Omega. Se hace Niño para vivir entre nosotros.
Porque nos amó mucho antes de habernos creado.

¡Gracias Madre! Gracias por aquel: Sí



domingo, 11 de diciembre de 2016

Pensando en María...

Pensar en María es... tocar el Cielo.
Es subir alto aquí mismo en la Tierra.
Porque para verla, para escucharla y sentirla es necesario desearlo con toda la fuerza del corazón.

Jesús es tan bueno que nos concede visitar a su Madre porque nos ama sin medida.
Eso sí, hay que estar en estado de gracia, confesándonos frecuentemente para que nuestra alma esté libre hasta de pecado venial. También frecuentando la Santa Eucaristía, que no es otra que el Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Jesucristo: Dios y Hombre verdadero.
Es deber de todo cristiano asistir a la Santa Misa todos los domingos y Fiestas de guardar.
Pero si se puede debemos asistir todos los días. Ya que nos revitaliza y fortalece para la lucha diaria en esta vida peregrina.

Por ejemplo, para mí, es maravillosos saber que al final de cada jornada de entrega difícil, sacrificada, complicada, o como bien resulte, estaré presente en el memorial del Sacrificio de Cristo en su Pasión. Y lo recibiré en la Santa comunión.
Es la mejor de las recompensas!
Nosotros tan nada unidos a un Dios tan grande y bueno. Tan lleno de amor, que desde ya nos permite pregustar el Cielo...

Para sentir a María mira al cielo.
Imagina a una mujer que dijo Sí al Arcángel Gabriel.
Que oyó hablar desde siempre de la llegada del Salvador para su pueblo.
Quien se entera de pronto que será Ella su Madre...

María, Inmaculada desde su concepción puesto que Cristo tomaría de Ella su carne, nos espera para hablarnos. Para sonreírnos. Para decirnos cuánto nos ama y cuánto necesita de nuestra ayuda para salvar a las almas.
Como bien dijo en una de sus apariciones: hay muchas almas que se condenan porque nadie reza por ellas.

Hermanos, ayudemos a nuestra Madre en su labor de conducir al Cielo a todos sus amados hijos.
Y Ella se alegrará permitiéndonos descubrir su amor hasta en el canto de las aves. O en la luna que brilla por la luz del sol. Como Ella brilla por la Luz de su Hijo.

Gracias mamá. Gracias por estar ahí y esperarnos sin descanso.
Te amamos.
Ayúdanos  a amar a tu Hijo como Él lo espera.
Que se haga Su voluntad en nuestras vidas.



lunes, 14 de noviembre de 2016

María Santísima, Reina de todos los Santos

Rezar el Rosario es una manera de santificarnos y sobre todo de agradar a la Virgen Santísima.
María, nuestra Madre, quiere lo que desea Jesús para nosotros.

(...) santifíquense y sean santos, pues Yo soy Santo. (...)
Levítico 11,44

Cuántos hemos dicho alguna vez:
¡Pero si yo no soy santo! o ¡No tengo vocación de santo!...

No nos justifiquemos.
Y si no lo sabíamos,... ahora sí.

Jesucristo quiere que seamos santos y con su ayuda todo se puede.
Por eso también nos entregó a su Madre: Compañera fiel.

Reza el Rosario cada día.
¡Busca a María!

Ella es la paz. El sublime amor maternal.
La ternura hecha mujer.
La sonrisa que consuela y anima.
María, la llena de Gracia. Madre del Salvador.
La Esclava del Señor!

Madre mía.
Enséñame a amar a Jesús.